MI PRIMERA CASA DE MUÑECAS.
Aunque parezca mentira de pequeña nunca tuve casa de muñecas. Y digo lo de parecer mentira, porque tuve casi todo. De hecho mis padres nunca escatimaron en gastos a la hora de comprarme juguetes cuando la ocasión lo requería. Sin embargo lo más parecido a una casa de muñecas que recuerdo fue el Exin Castillos o la Cocinita Ric o . No fue hasta mucho más tarde cuando mi hermana ya jugaba con muñecas, que tuvimos una casa de muñecas que yo monté y ella jugó además de destrozarla. Y entonces vi un anuncio por Wallapop de una estantería FLISAT de Ikea. Que costaba la mitad y estaba igual de nueva. Me la compré y cuando llegó me gustó mucho. Decidí que esa sería mi primera casa de muñecas y Mandarina se la adjudicó como propia desde el minuto uno. Incluso cuando la estaba montando y todavía ni había visto cómo iba a ser. Bueno, Juanito tampoco se quedó atrás. Como es el mimado de mi casa, en cuanto me vio montando algo, ya se pensó también que era para él ...
