Así conseguí mis Alinas de B.B.
¿Quienes de las que fuimos niñas, o chicos a los que les gustaba jugar con muñecas, no tuvo su propia Alina en los años 80? Yo tuve una de pequeña y jugué mucho con ella. Era este modelo de Alina de comunión. Ahora que lo pienso tuve muchos modelos de comunión de diferentes muñecas y marcas. No sabría decir si es que a mi madre le gustaban las muñecas de comunión ya que era ella quien más me compraba este tipo de muñecas de tallas pequeñas.
Cuando Alina llegó, en el mercado muñequil había una serie de muñecas andadoras sin pilas que tenían mucho éxito. Pero todas eran muñecas grandotas. Recuerdo que fue grato tener una pequeñita que hacía lo mismo y que podías jugar en cualquier sitio con ella.
Recuerdo que tenían un cuerpecillo gracioso y que venían muy escasas de pelo. Era algo que a mi me daba mucha rabia. No podías hacerle peinados porque a pesar de que tenían el pelo largo, solo eran varias filas de injerto en el centro y arriba. Sus pestañas eran muy endebles, no resistían el juego duro de baños y claro... yo era una niña que jugaba mucho dentro del agua.
Era sin dudar una muñeca que necesitaba para mi colección. Y estuve pendiente de varias para ver si bajaban de precio, hasta que di con este lote que me pareció muy bien de precio. Ya que incluía tres muñecas con outfit completo cada una, dos conjuntos más y el catálogo. Creo que es un lote muy bueno por ese precio.
Cuando desempaqueté el pedido y las tuve en mis manos, recordé aquellos tiempos y comprendí porque eran unas muñequitas con tanto éxito. Entonces en mi mentalidad de niña no cabía el pensar lo sencillo que era el mecanismo interior de Alina, pero si lo mucho que me gustaba que hiciera como que aminaba al jugar con ella.
Desde luego no descarto comprar el modelo que me falta o alguna más para customizar.






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