Así es como conseguí a Currín y Currina de Famosa.
Cuando vi el anuncio de mi Currin no me lo podía creer, seguramente la persona que lo vendía no debía saber muy bien su valor porque además venía con su caja incluida. Aunque en los anuncios parecía estar en mejor estado, la caja estaba más deteriorada de lo que se veía en las imágenes. En cambio el muñeco estaba perfecto. Se nota que no ha sido jugado como me comentó por chat la señora que lo vendía. Que me dijo que había estado siempre encima de un armario en su caja. Y eso eran los únicos signos de desgaste que tiene el Currin. Se le nota que ha sido expuesto a la claridad dentro de su propia caja por el modo en que ha aclarado el material de goma. Tiene todo el frontal con ese peculiar color traslucido de las muñecas de esa época.
El paquete me llegó con muchísimo polvo. Tanto el exterior de la caja como por dentro. Era un polvo fino y compacto que ensuciaba mucho. Tuve que desmontar toda la caja y después de asear la volví a montar arreglando los rotos y plastificando con cinta transparente para que no se deteriore más.
En cuanto al muñeco, poco hubo que hacer más allá de asearlo tanto a él como a su vestimenta. Y volverlo ha anclar en el interior de la caja. Y listo. Un precioso Currin de los 70 que ya forma parte de mi colección. Y que me recuerda a uno que tuve de pequeña.
Después de asearlo, Currin quedó que parecía haber salido de fabrica. Con un lustre de un bebé recién nacido y no de un bebé de cincuenta años. Llegó el último a la estantería del taller y se marchó el primero por delante de las otras muñecas. Y así lo guardé hasta el momento en que tenga un lugar habilitado para poder exponerlos.
En cambio con mi Currin negrita de primera generación los pasos que seguí no fueron los mismos. Ya que llegó a mi en un momento en que no tenía tanto tiempo disponible. Puedes conocer algunos detalles más AQUÍ











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